
Lloviendo a desnivel. 20-5-2010
Tal es la razón que nos miente ,
nuestro aliento contiene, y
de una bocanada de oscura soledad
traza el sueño en montañas
de escarcha manchada de dolor,
derritiéndose en aguas
profundas y expandiéndose
como bomba de neutrón.
Con fuerza y sin control,
lucha a muerte, el codo se mancha
de cieno,
y sin embargo
de un cielo enfermizo llueve
y no moja.
Lágrimas empapadas por el mundo,
secadas por un lugar donde el horizonte
no está definido, y apenas se ve
un horizonte nublado, es castigado
por el ácido cieno del corazón helado,
corazón ya acabado.
Torres valles y montañas áridas,
árboles secos en una plena y profunda
oscuridad,
que es a mí a quien llama,
pero la ignoro
Yo que perdido estoy,
en un mundo sin luces,
yo que me siento perro
en charca congelada,
yo que dulce y amargamente
espero un mañana,
no me sorprendo ya por nada.
Busco en valles montañas, ríos y
bosques áridos, algún cimiento de libertad,
y veo que el gran barro, cieno, ha quemado
la piel, el caparrazón , ha errado con fuego
un alma herida, ya con nada comprometida.
Atento, estate atento a los puñales,
escucha el viento, que mueve el mundo,
las cañadas y bosques en movimiento
que tocan su orquesta ,siempre cambiante,
estate en alerta siempre que puedas.
Todo llega, el tiempo es fugaz, tan fugaz,
como aquellas cosas planeadas,
que ya no sé si volverán a verse más
Escucha el viento, él habla,
no espera respuesta, no quiere
tampoco preguntas,
ya que lo han herido,
sin embargo, aún no se sabe porqué.
Soplé algo de aliento,
tomé del aire fuerzas para
que los ojos no se quemaran,
hice un esfuerzo por que no se velasen
por la falsa verdad, hecha de plástico
y papel, a la que a todos nos someten.
Nos engañan, y como borregos,
aceptamos sin más cualquier imposición,
no decimos,porque no basta con criticar,
y alzarse en una lucha errante
y sin control con fuego incandescente,
fuego hiriente, sino hay un porqué delante.
Errar es de humanos, pero también
de estúpidos, de personas sin sentido
común , comprometidos con los cimientos
de un mundo que ya no se sostiene.
Y es que llueve a desnivel, sin control,
bajo condiciones extremas,
donde la lluvia con cínicas intenciones,
se ha jugado bajo la cárcel a la que cada
día nos someten, con tal crueldad,
que parece que ya todo da igual
Y no nos levantamos ,no , no nos levantamos,
quizás porque no queremos,
quizás porque nos aprieta el cuello.
Quizás por esta razón estamos
aún esperando, teniendo fe de que algo
ocurra, pero quizas, solamente quizas,
porque saberlo no lo se y no tengo respuestas
para todo.
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